¿Qué es un servidor dedicado?

¿Lo necesito?

Para entender qué es un servidor dedicado se puede utilizar el siguiente símil: un servidor dedicado es para el cliente lo que un chalet independiente es a su propietario. La casa está sola, sin casas ni vecinos alrededor que puedan molestar. Se trata del poder único y exclusivo de una computadora física, en otras palabras: tienes a tu disposición una máquina electrónica que trabaja a gran velocidad únicamente para ti.

El funcionamiento de los servidores dedicados difiere de cualquier sistema compartido, pues la seguridad, la configuración, las aplicaciones y otros aspectos dependerán totalmente del cliente que contrata el servicio. Este tendrá acceso y control exclusivo y completo de los recursos de la computadora. Sin embargo, cabe destacar dos tipos: administrados y no administrados.

Los administrados son coordinados y organizados por el equipo técnico oportuno al que se hayan contratado los servicios. La ventaja del servidor dedicado administrado es que el cliente puede desentenderse tanto del mantenimiento del software como del hardware del equipo, de forma que solo tienen que ocuparse de la creación y modificación de alojamientos y de su gestión individual desde un panel de control.

Existen múltiples ventajas de los servidores dedicados administrados:

  • 100% gestionado: el mantenimiento del servidor queda a cargo de expertos en administración de sistemas que se encargan de actualizarlo y monitorizarlo, así como de la resolución de incidencias y de la instalación de software extra. De esta manera, el cliente puede olvidarse de la administración y centrarse en sus proyectos.

 

  • Back-ups diarios: se realizan copias de seguridad de los sitios web alojados en la plataforma. En Binhex, por ejemplo, mantenemos durante 5 días copias de las máquinas virtuales enteras y a su vez, realizamos dos copias diarias de las bases de datos de Odoo, las cuales mantenemos durante 15 días.

 

  • Flexibilidad: La flexibilidad de un entorno de virtualización permite trasladar las instancias a distintos hardware dentro de un clúster compuesto por varios servidores. Así, la máquina virtual puede seguir funcionando y teniendo mayor disponibilidad en caso de fallo de hardware.

 

Pero no todo el mundo necesita un servidor dedicado. Las pequeñas webs o blogs sin un tráfico especialmente elevado no precisan de tan alta velocidad de carga. Sin embargo, otro tipo de webs con más funcionalidades, tiendas online con mucho movimiento, páginas en las que se realizan transacciones de dinero y, en definitiva, todo tipo de proyectos web complejos con mucha actividad sí requieren de mayores recursos para su correcto funcionamiento.